Abrí mi posterous por borracha.
Cuando desperté, era narco. O algo parecido. Había balazos y yo cuidaba un maletín con dinero. Por eso digo que era del bando de los maloras. Dos días antes, mi viejo me había puesto los cuernos mientras andaba de viaje. Y como tiene que ser, le dí unos madrazos recriminadores. Le dije que porqué se había ido de viaje sin mí y porqué me puso los cuernos. Y lo peor: porqué me lo confesaba, pinche cínico que no aguanta con el cargo de conciencia. Quién sabe cuándo, Scampi corría y corría. Y yo tras de él en...
Como la pila de mi anterior celular moría cada dos días, decidí comprarme otro. Además, dejé a Telcel por marranos. Su pinche congelación de crédito y las limitaciones para usar el saldo que un alma...
En Guangalajara, las tortas son bañadas en salsa de jitomate y chile: son las famosas ahogadas de pan duro (que se aguada) y carnitas. Así que a las tortas, los tapatíos les dicen lonches. Mi lonche...
Blumy llegó a casa de mis papás hace tres años. Tenía 10 de edad y las patas tan débiles, que se resbalaba en el piso. Una prima se los dio con la excusa de no poder cuidarlo. Después se compró un par de chihuahuas. Mi mamá dice que lo adoptó porque es algo que yo hubiera hecho; además, ya jubilados tendrían el tiempo para atenderlo. Una vez que se acostumbró a ellos, Blumy agarró a mi papá de líder. Lo seguía hasta el baño y le lloraba cuando le cerraba la puerta o se iba a la calle. Comenzó a mover la cola...
El vestido de reinita lo tenía seleccionado y probado desde hacía un mes. Los zapatos no eran nuevos pero tenían escasas 10 puestas. Unos tacones plateados y altos. Su corte era bajo, apenas unos...
La rascadera comenzó hace una semana. Las patas de atrás rascaban las orejas. Los dientes,mordían nalgas y patas. El lomo lo rascaba patas pa'rriba, contra la tierra del intento de jardín. (Y Gazpacho...
Esta semana, le cambié la plantilla a mi blog de cuentos (que ahora incluye "reseñas literarias"). Mi etapa rosa nunca se afianzó, la morada está quemada y, aunque ya no soy pelirroja y el verde manzana...
Eran las 10 de la noche y la pinche aplicacioncita aún no funcionaba. La presentación, en el DF, era al día siguiente. El cliente había vuelto a cambiar de opinión por nosequeputa vez. ¡Ya le hacía falta emoción a nuestras vidas!, le dije a uno de mis compañeros que, desesperado, se arrancaba los pelos. Nooo Rox, ese tipo de emociones no me gustan, me contestó aventando el respaldo de su silla a una posición que masa y gravedad se hacen complot. No es extraño que los clientes se comporten como divas de esas que...
Monterrey, mayo de 1998. Era la primera vez que viajaba en avión sola y estaba un poco nerviosa. Checaba, un minuto sí y el otro también, un disquete de 3 1/2 en cuyos bytes había código fuente. No había desayunado y se me antojaban unos huevos divorciados. ¿Me alcanzarían los viáticos para el Wings? En el aeropuerto y por la hora inmoral del vuelo, había muchos ejecutivos enfundados en su traje gris y ahorcados con corbatas y responsabilidades. Con seguridad, volverían el mismo día. Yo también. Mi objetivo en...